
Queridos amigos, nuestro planeta está despertando, está moviéndose y moviéndonos para decirnos algo, sus movimientos tienen un sentido, profundo e importante, nuestro planeta nos dice que somos uno, que todo aquello que los seres humanos hacemos a la naturaleza, lo hacemos a nosotros mismos, que los cuidados que le entregamos a ella, los entregamos a nosotros mismos, así como también los daños.
Hoy el planeta nos pasa la cuenta de nuestros actos pasados, pero también nos dice que esa cuenta queda saldada en la medida que hagamos algo bueno y distinto a lo que hemos hecho, que lo beneficie.
Cada uno en su fuero interior tiene una tarea consigo mismo y con nuestro planeta, cada uno de nosotros puede hacer algo para reparar los daños y construir desde la nada un lugar mejor para vivir.
A veces nuestro planeta nos parece tan pequeño frente a la inmensidad del universo y tan grande en el amor que nos inspira. Cabe preguntarnos, ¿qué es lo que yo estoy haciendo por vivir en un lugar mejor para mí y mis semejantes?
Toda acción vale, todo pensamiento positivo vale, toda emoción positiva vale, toda intención positiva vale, todo lo positivo suma, crece exponencialmente.
Todo tiene un sentido, aunque a veces no tengamos la claridad de cuál es ese sentido realmente, incluso el dinero tiene un sentido positivo, eso lo pudimos ver con el evento Chile ayuda a Chile, el dinero se puso al servicio del amor entre los seres humanos.
Nuestro querido planeta sigue moviéndose y probablemente seguirá haciéndolo por un tiempo más, sigue diciéndonos que estemos atentos, conscientes, que tengamos claro que necesita de cada uno de nosotros como un pétalo más para conformar una hermosa rosa sagrada de luz y amor.
Los invito a servir a nuestro planeta como si nos sirviéramos a nosotros mismos, a amar a nuestro planeta como si nos amáramos a nosotros mismos y a hacer algo bueno por nuestro planeta como si lo hiciéramos por nosotros mismos.
Que despierte en nosotros el ser divino que estaba dormido y que regalemos luz por doquier, para que nuestra vida y nuestro planeta se libere de la negatividad que nos contamina.
Que aflore en nosotros la comprensión, la compasión, la generosidad, la gratitud, la energía positiva necesaria para nuestra reconexión con nosotros mismos y para la unificación con todos los seres de nuestro planeta.
Que el Dios interior se haga presente y que triunfe la vida y el amor.
Que el Dios universal los bendiga y los proteja, que les de fortaleza, paz y abundancia de amor para sentir, para disfrutar y regalar.
Los invito a hacer una cadena de amor por nuestro planeta, cada Viernes a las 21 horas, donde sea que nos encontremos, sentir en nuestro corazón el gran amor que nos une y regalarle a nuestro alrededor luz que purifica, sana y hace florecer la vida, como una gran onda expansiva de luz.
Un gran abrazo a todos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario